La Acupuntura junto con la Moxibustión constituyen las principales terapias o formas de tratamiento de la Medicina Tradicional China. Previenen y tratan enfermedades mediante la punción en algunos puntos específicos del cuerpo.
Las primeras reseñas de la Acupuntura se encuentran en el periodo Neolítico, con los hallazgos de agujas talladas en piedra, posteriormente en la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, las agujas evolucionaron y pasaron a ser de estos materiales. Entre los años 500 y 300 A.C.. aparece la primera obra escrita, el Huang di Neijing, se trata de un compendio de experiencias médicas y conocimientos teóricos de la Medicina Tradicional China. Este compendio de Medicina China, sigue siendo en la actualidad pilar y base de esta disciplina. Estos datos históricos dan idea de la antigüedad de la Acupuntura y por tanto la experiencia que la misma encierra.
La Acupuntura llegó a Europa de la mano de los monjes jesuitas franceses en el siglo XIII. Los fundamentos de la Medicina Tradicional China están formados por la teoría del Yin y el Yang, los cinco elementos, los órganos y entrañas, los meridianos canales y colaterales, el Qi o energía vital, la Xue o sangre y los Luo o líquidos orgánicos, todos ellos interrelacionados e interconectados ya que en Medicina Tradicional China nada puede contemplarse aislado ya que todo depende del todo y todo influencia a todo. Del correcto equilibrio de todo lo mencionado depende el estado de salud del individuo.
La Medicina Tradicional China, se conoce bastante mal en Occidente salvo en aspectos muy limitados. Es la única Medicina que tiene una existencia continua en cuanto a sus fundamentos desde hace mas de 2.000 años, que sigue vigente y es una Medicina estatal en China, lo que le permite unir sus fundamentos con las ventajas de los métodos de validación de la ciencia moderna. Posee sus propios conceptos en cuanto a etiología de la enfermedad, diferenciación de síndromes y métodos de diagnóstico, que nada tienen que ver con la Medicina Occidental o convencional. Consecuentemente, la Acupuntura no es sólo la inserción de agujas en unos puntos determinados del cuerpo para tratar unas enfermedades si estas son contempladas desde el punto de vista procedente de la Medicina Occidental.
Es importante, y hasta imprescindible, para que la terapia con Acupuntura sea realmente efectiva, que el diagnóstico diferencial se haya llevado a cabo desde los conocimientos de la Medicina Tradicional China y a partir de sus métodos propios de diagnóstico.